Llegar a una playa de arena clara y agua turquesa parece una decisión fácil, hasta que ves que ambas están en el mismo lado de la isla y las dos tienen muy buena fama. La duda de cas abao vs porto mari: ¿cuál elegir? se resuelve mejor pensando en cómo quieres pasar el día: con una postal tranquila, mucho snorkel, niños, amigos o una parada dentro de una ruta en coche por Curaçao.
Las dos playas están en la costa oeste, son de pago y merecen el trayecto desde Willemstad. Pero no ofrecen exactamente la misma experiencia. Cas Abao seduce por su amplitud, su agua intensamente azul y ese ambiente de playa caribeña para instalarse sin prisas. Porto Mari tiene una cala más recogida, una plataforma de snorkel muy accesible y una personalidad más activa, especialmente para quien quiere combinar baño, peces y una comida junto al mar.
Cas Abao vs Porto Mari: diferencias rápidas
Si tu prioridad es una playa abierta, fotogénica y cómoda para pasar muchas horas, elegiría Cas Abao. La bahía es amplia, el agua suele verse espectacular incluso desde la orilla y hay espacio suficiente para parejas, familias y grupos sin sensación de estar todos encima de todos. También es una buena opción si llevas nevera, toallas y quieres convertir la playa en el plan central del día.
Porto Mari gana si el snorkel pesa más en tu decisión. Su arrecife cercano y la conocida plataforma flotante facilitan entrar al agua sin tener que nadar mucho mar adentro. Es una playa muy práctica para principiantes que quieren ver vida marina, aunque siempre conviene usar calzado acuático y no tocar el coral.
La distancia también cuenta. Desde Willemstad, Cas Abao suele requerir unos 30 a 35 minutos en coche, según el tráfico y el punto de salida. Porto Mari está algo más al norte y calcula unos 40 minutos. No parece una gran diferencia, pero si viajas con niños pequeños, llegas desde un crucero o quieres visitar dos playas el mismo día, esos minutos influyen.
Elige Cas Abao si buscas un día de playa sin reloj
Cas Abao es una de esas playas que normalmente cumple la imagen que muchos viajeros tienen de Curaçao: arena blanca, agua transparente y un horizonte limpio. Su entrada al mar es bastante amable en buena parte de la bahía, algo que agradecen las familias y quienes prefieren flotar o nadar tranquilos cerca de la orilla.
El ambiente es relajado, aunque puede animarse cuando llegan excursiones o durante fines de semana. Aun así, su tamaño ayuda a repartir a la gente. Hay palapas y tumbonas, un bar-restaurante de playa, baños, duchas y servicios de masaje. También suele haber un centro de buceo, interesante si quieres hacer una inmersión guiada en vez de limitarte al snorkel.
Cas Abao es especialmente recomendable para una pareja que busca fotos bonitas, para un grupo que quiere pasar el día conversando bajo una sombra, o para quien visita Curaçao por primera vez y quiere una playa que se sienta muy caribeña. Si te alojas cerca de Blue Bay, Piscadera o Willemstad, es una excursión sencilla de medio día largo o día completo.
No significa que el snorkel sea malo. Cerca de las rocas de los extremos de la bahía puedes encontrar peces de arrecife, pero hay que respetar las zonas de baño y las condiciones del mar. Si el objetivo principal es pasar gran parte del tiempo con máscara y tubo, Porto Mari suele tener ventaja.
Qué debes prever en Cas Abao
La playa normalmente abre durante el día, aproximadamente de 8:00 a 18:00, pero los horarios pueden cambiar por temporada o eventos. La entrada y las tumbonas se cobran por separado o en combinaciones que varían. Como referencia orientativa, reserva entre 10 y 20 dólares estadounidenses por adulto para acceso y comodidades básicas, y confirma el importe actual antes de salir.
Llega antes de las 10:00 si quieres elegir una buena palapa, sobre todo en días de crucero. Lleva protección solar respetuosa con el arrecife, agua adicional y efectivo o tarjeta, porque los métodos de pago disponibles pueden variar. No dejes objetos visibles en el coche, una regla útil en cualquier playa de la isla.
Elige Porto Mari si el snorkel es parte del plan
Porto Mari tiene una bahía preciosa, más compacta que Cas Abao, con arena clara y aguas calmadas en muchos días. Lo que la hace distinta es la facilidad para observar peces sin organizar una excursión de barco. Desde la playa puedes nadar hacia zonas de arrecife, y la plataforma flotante sirve como punto de descanso y referencia para quienes aún están cogiendo confianza en el agua.
Es una elección excelente para viajeros que desean hacer snorkel por primera vez, familias con adolescentes y parejas activas. La visibilidad depende del viento y del estado del mar, como en toda Curaçao, pero en condiciones favorables verás peces tropicales, abanicos de mar y formaciones de coral a poca distancia.
La playa dispone de tumbonas, sombra, baños, duchas y un restaurante-bar donde comer sin tener que abandonar la cala. El servicio suele ser más informal que sofisticado: viene bien para pedir algo fresco, almorzar y volver al agua. Si quieres un día muy tranquilo, procura llegar temprano, porque Porto Mari concentra bastante interés entre quienes van a bucear y hacer snorkel.
Un detalle que sorprende a muchos visitantes son los cerdos que a veces aparecen por los alrededores. Son parte de la fama de Porto Mari, pero no están allí para que los alimentes ni para una sesión de fotos invasiva. Obsérvalos con distancia, no dejes comida fuera y sigue las indicaciones del personal.
Coste, acceso y seguridad en Porto Mari
La entrada a Porto Mari suele ser más asequible que la de algunas playas privadas de la isla, aunque las tarifas cambian. Calcula un presupuesto aproximado de 5 a 15 dólares estadounidenses por persona entre acceso y alquiler de tumbona, según el paquete elegido. Los equipos de snorkel pueden alquilarse en la playa, pero llevar tu propia máscara bien ajustada suele ser más cómodo y económico.
Para llegar necesitas coche de alquiler, taxi contratado por horas o un traslado privado con paradas acordadas. No es una playa a la que resulte práctico llegar en transporte público desde las zonas hoteleras. Las carreteras de acceso están asfaltadas en gran parte, pero la última parte puede ser más estrecha: conduce despacio y sigue la señalización.
Antes de entrar al agua, mira el oleaje y pregunta al equipo de playa qué zona recomiendan ese día. No nades solo hacia el arrecife si hay viento fuerte, y evita ponerte de pie sobre el coral. Además de proteger este ecosistema, reduces el riesgo de cortes.
¿Se pueden visitar las dos el mismo día?
Sí, y es una gran idea si dispones de coche y sales temprano. Empieza en Porto Mari para aprovechar las mejores horas de snorkel, cuando el agua suele estar más clara y hay menos movimiento. Después de almorzar, conduce hacia Cas Abao para pasar la tarde nadando, descansando y viendo cómo cambia el color del mar con la luz.
La ruta entre ambas no es larga, pero no la plantees como una carrera. Cada playa tiene costes de entrada y merece al menos dos o tres horas. Para una pareja que quiere disfrutar sin mirar el reloj, es mejor elegir una sola. Para un grupo de amigos o viajeros que quieren comparar paisajes, combinar ambas hace que el alquiler de coche tenga aún más sentido.
Si prefieres no coordinar vehículo, aparcamiento, horarios y pagos en varios lugares, Curaçao My Way puede ayudarte a organizar alquiler de coche, traslados privados o una ruta a medida con Shelly. Es especialmente útil si viajas en familia, te alojas en un resort o quieres añadir a tu día una parada en el mirador de Santa Martha o una comida en Karakter, en Coral Estate.
La decisión final según tu tipo de viaje
Elige Cas Abao si quieres la playa más cómoda para relajarte, sacar fotos y quedarte todo el día con una sensación amplia y tranquila. Es la apuesta segura para una primera jornada de playa en Curaçao, para familias con niños que priorizan la orilla y para quien no necesita que el snorkel sea el protagonista.
Elige Porto Mari si quieres nadar sobre arrecife, pasar tiempo con máscara y tubo y tener una playa algo más enfocada a la actividad acuática. Es ideal para viajeros que disfrutan de alternar tumbona, baño, snorkel y almuerzo sin trasladarse a otro sitio.
No hay una elección equivocada. Si el mar está calmado, el tiempo acompaña y llegas con ganas de desconectar, cualquiera de las dos puede convertirse en uno de los recuerdos más bonitos de tu viaje. Deja hueco en el itinerario, lleva agua fría y permite que la playa marque el ritmo del día.


